Limpieza otoñal del hogar

Limpieza otoñal del hogar

Llegado el Otoño, nada mejor que una buena Limpieza emocional, mental, material y energética. Sigue las sencillas pautas que te explicamos en este artículo, que te ayudarán para este propósito. Y es que esta estación es un excelente momento para realizar una limpieza que te renueve por completo.
Cuando llega el Otoño al hemisferio norte comienza la época de la Recogida de los Frutos, que marca el inicio del Recogimiento interior. Cosechar lo sembrado y prepararnos para entrar en nosotros, antes de la hibernación. Este tiempo que precede al invierno es muy propicio para comenzar a pensar en nuestros propósitos de fin de año y en lo que deseamos llevar a cabo en el venidero 2022. Es por eso que, tanto en casa como a nivel personal, las energías deben estar debidamente equilibradas y los espacios libres de negatividadpara que todo fluya armoniosamente.
 En el ASPECTO MENTAL Y EMOCIONAL, la Limpieza que podemos realizar nos servirá para dejar atrás lo que ya no nos suma, o empieza a ser un lastre: relaciones, hábitos, incluso cosas materiales que están convirtiéndose en trastos en nuestro hogar.

Si esa Limpieza mental, emocional y material va acompañada de una LIMPIEZA ENERGÉTICA, estaremos entrando a la nueva estación con la vibración bien alta.    ¿Cómo? Sahumando nuestro nido????️ Para ello podemos utilizar Resinas, como el Copal, la Mirra y el Incienso Hierbas, como la Salvia y el Romero Maderas sagradas como el  Palosanto…

Quemar Salvia blanca es una tradición muy americana que ha perdurado a través de los siglos y es un ritual muy poderoso para equilibrar los ambientes. Generalmente la encontramos preparada en atados tipo antorcha, para facilitar la labor de sahumar.

Del Romero siempre se ha dicho que «se lleva lo malo y atrae lo bueno». Esta planta, típicamente mediterránea, se ha utilizado desde la antigüedad para limpiezas energéticas vinculadas con el efecto revitalizador que genera su aroma, sobre todo al quemarse sus hojas secas, lo que genera un clima vibracional positivo y estimulante que neutraliza las malas energías.

El Incienso se ha utilizado desde tiempo inmemorial, compuesto a base de resinas aromáticas de origen vegetal que, mezcladas con aceites de distintas esencias, flores u sustancias también vegetales, desprenden un humo balsámico y aromático al arder. Su nombre proviene del latín ‘incensum’, es decir, quemar o encender.

El Palo Santo proviene de un árbol originario de América del Sur, considerado sagrado, que se utilizaba tradicionalmente como incienso en ceremonias y rituales. De hecho su uso era muy común porque incitaba a la buena suerte. Se creía que quien lo utilizaba se abría a recibir sus beneficios, llenando su “aquí-ahora” de magia y creatividad. De hecho, uno de los usos del Palo Santo más destacados es como talismán o amuleto/protector. 

El Copal es una resina aromática que procede del árbol del copal (Bursera). Su uso estaba muy extendido en la época prehispánica de México, por sus beneficiosas cualidades para usos rituales, terapéuticos y medicinales. 

Por último, la Mirra es otra resina aromática que se extrae de la corteza de variadas especies de Commiphora, árboles comunes en Egipto. Quemando mirra se perfuman delicadamente los ambientes, aunque generalmente se hace con incienso y otras resinas.

A la hora de sahumar los espacios podemos procecer de varias maneras.Por ejemplo, realizando un atado de hierbas secas (romero, tomillo, laurel, salvia…) también uniendo varios de estos tesoros naturales en forma de polvo (primero se secan y luego se muelen), o quemando las resinas sobre carbones en una copalera (con el polvo se procede igual). Incluso en forma de aceite esencial para impregnar unas gotitas en nuestro sahumerio, o directamente añadir al agua de un difusor… Para un trabajo a fondo, es recomendable recorrer toda la casa, con el sahumerio de nuestra elección o la copalera en mano y encendidos, dejando que su humo purificador vaya sanando y renovando la energía de los espacios. Partimos de la entrada de la casa y la recorremos, habitación por habitación, en el sentido contrario a las agujas del reloj, prestando mucha atención a las esquinas, hasta que regresamos a la puerta principal.Es recomendable dejar todo cerrado al menos durante una hora y después, ventilar.Nuestra casita nos lo agradecerá y nosotr@s también.